Acaba de llegar a Madrid para disputar el Mutua Open de tenis y el ‘jet lag’ la tiene tocada. “Venimos de Miami y estoy muy cansada”, confiesa Aryna Sabalenka mientras se acomoda en uno de los majestuosos sillones de la Suite Presidencial del Hotel Four Seasons, su casa durante las próximas dos semanas. “Para mí es esencial elegir bien donde me alojo durante un torneo. Necesito tener la certeza de que, tras un día intenso de competición, voy a regresar a un lugar en el que me voy a sentir como en casa. Paso muchísimas horas en la habitación y, por eso, tiene que ser muy cómoda y transmitir sensación de hogar. Además, me encantan los restaurantes de este hotel; tiene un spa increíble, el gimnasio es magnífico y la gente, maravillosa”, asegura la número 1 del mundo del tenis femenino.
Antes de arrancar la entrevista, la bielorrusa bromea sobre los “haters” que, escudados en el anonimato que brindan las redes sociales, vomitan el primer exabrupto que se les pasa por la cabeza. “¿Sabes lo que me encanta hacer? Cuando leo algún comentario hiriente sobre mí, me meto en el perfil del autor para ver quién es y me da la risa. Me digo a mí misma: ‘¿En serio este tío -o esta tía- que no ha debido hacer deporte en su vida se está metiendo conmigo?’ Alucino con la gente”.
Sabalenka, en la suite presidencial del Four Seasons (Madrid).
- Bienvenida a Madrid. ¿Has podido pasear por la ciudad?
- Sí, en ediciones anteriores del Mutua y me encanta. Amo el parque grande que está aquí cerca, el del lago. No recuerdo bien el nombre: ¿El Retiro? Es precioso. He ido varias veces. La ciudad es increíble.
- Estamos muy cerca de la Plaza Mayor. ¿Lo sabías?
- ¡No, no tenía ni idea!
- Pues tienes que ir y tomarte un bocadillo de calamares con una caña bien fresquita… ¡Vas a alucinar!
- ¿De verdad? (ríe). Vale, me lo apunto.
- Mi padre, que es muy fan tuyo, dice que te pregunte cómo consigues no perder jamas los nervios y ser siempre tan educada en la pista.
- ¿En serio? ¿Ha visto realmente mis partidos? (Ríe). ¡Esa descripción no suena a mí! En la pista soy muy agresiva, muy emocional y competitiva. Fuera de ella soy más positiva, pero, cuando compito, soy todo lo contrario.
- ¿Has roto alguna raqueta alguna vez?
- ¡Claro, muchísimas!. A veces, con lanzarla una sola vez ya se rompe. Lo que pasa es que la cambio muy rápido y la gente ni se da cuenta.
- En España, nos encanta la amistad que tenéis Paula Badosa y tú. No es muy habitual ver a dos rivales tan amigas, ¿no?
- Es verdad que, hace unos años, no era tan normal. Las jugadoras solían mantenerse más distantes entre sí. Ahora estamos más unidas, nos apoyamos y quedamos más. Con Paula todo empezó de una manera bastante curiosa: decidimos jugar dobles juntas casi por casualidad. Al principio no nos caíamos demasiado bien. De hecho, cuando empezamos a hablar más, le confesé que creía -a ver cómo lo digo de forma políticamente correcta- que no era demasiado agradable y ella me dijo que pensaba exactamente lo mismo de mí. Pero, a medida que nos conocimos, nos dimos cuenta de que éramos muy parecidas y que no éramos tan antipáticas como nos pensábamos (ríe). Así empezó todo.
- Formáis un dúo fantástico en TikTok. Eres bielorrusa, pero tienes caderas latinas…
- (Ríe). ¡Eso es lo que me dice Paula! Yo todavía estoy muy lejos de ella, pero lo intento. ¡Tengo a la mejor maestra del mundo!
- ¿Cómo es un día perfecto para ti?
- Depende mucho de mi estado de ánimo. A veces me gusta salir, pasear por la ciudad, sentarme en una terraza, tomar un café, ir de compras… sobre todo de ropa o productos de belleza. Soy totalmente adicta a la cosmética. Siempre compro muchísimo y luego viajo con kilos extra solo de eso. Esa es mi gran debilidad. Otras veces, lo único que quiero es quedarme todo el día en la habitación, ver Netflix, comer algo saludable y tomar un té.
- ¿Qué estás viendo ahora en Netflix?
- Estamos viendo ‘Homeland’. Es una serie bastante antigua, pero nos ha atrapado; nos tiene totalmente enganchados. Eso sí, somos muy lentos: tardamos casi una semana en ver un solo episodio.
- ¿Cómo logras el equilibrio entre tu vida personal y la alta competición?
- Es fundamental rodearte de buena gente y permitirte hacer cosas que te hagan feliz: salir a cenar, ir de compras, lo que sea. Pero cuando llegas al torneo o al entrenamiento tienes que estar totalmente concentrada. El equilibrio es vital.
- ¿Hay algo de tu rutina diaria que sorprendería a tus fans?
- No lo creo. Comparto casi todo. Me levanto, hago mi rutina de belleza, entreno, como, vuelvo a entrenar, ceno y repito la rutina de cuidado personal. Ahora además tengo un perro, así que también lo saco a pasear. Nada demasiado sorprendente.
- Por cierto, tienes una piel espectacular a pesar del sol que te pega en la pista. ¿Algún secreto?
- Creo que es genética, pero también soy muy constante con los productos. Me encanta probar cosas nuevas y mantener la piel siempre bien hidratada. Ese es el secreto.
- Tienes algún ritual antes de salir a la pista? ¿Meditas?
- No medito, porque me desconecto demasiado de mi cuerpo. No me funciona. Mi ritual es el desayuno: siempre el mismo. Y una taza de café, eso me centra mentalmente.
- ¿Cómo te cuidas? ¿Cuáles son los pilares de tu bienestar?
- Suelo realizarme análisis de sangre de forma periódica para asegurarme de que todos mis valores se mantienen dentro de los rangos adecuados. El descanso nocturno es una parte esencial de mi rutina: utilizo Whoop, una pulsera de actividad, para monitorizar la calidad de mi sueño e intento dormir las horas necesarias, ya que es un factor clave para una buena recuperación. Además, cuido mi alimentación, tomo suplementos -siempre certificados- y consumo bebidas con electrolitos, porque considero que una correcta hidratación es fundamental.
- ¿Qué te ha enseñado el tenis sobre ti misma?
- Que estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para ganar. Que soy mentalmente mucho más fuerte de lo que pensaba. La disciplina, el sacrificio… Este deporte te enseña muchísimo.
- Si no fueras tenista, ¿qué harías?
- Igual habría sido boxeadora. Me encanta el boxeo. Antes lo practicaba siempre que tenía tiempo. Mi bisabuelo era boxeador, así que quizá me venga de ahí. También me gusta mucho el mundo de la moda: las sesiones de fotos, las campañas… Creo que podría haber sido modelo, quizá ‘size plus’ (ríe).
- Empecé con una pregunta de mi padre y termino con una de Alba, una joven tenista donostiarra de 15 años que quiere saber qué les dirías a las chicas que entrenan duro, sueñan a lo grande, pero dudan si tienen lo necesario para llegar tan lejos como tú.
- Guau, es una pregunta muy profunda. Creo que lo más importante es darlo todo cada día y volver a casa con la tranquilidad de saber que te has vaciado. Tratar de mejorar constantemente, no solo como jugadora, sino también como persona, sin esperar nada a cambio. Eso fue exactamente lo que me ocurrió a mí: nunca esperé que pasara algo grande, simplemente estaba profundamente enamorada de este deporte. Por eso, les diría que se rodeen de la gente adecuada, que sean constantes, que sueñen a lo grande, que trabajen duro y que estén dispuestas a sacrificar lo que sea necesario para alcanzar su sueño. Y no solo en el tenis, sino en cualquier ámbito de la vida. Al final, la vida acaba poniéndote oportunidades delante. De ti depende estar preparada y saber aprovecharlas.
